Ya está a la venta mi tercer poemario, La lluvia es un lugar donde esconderse. Os dejo una breve reseña sobre él:
Se trata de un libro de poesía que bebe del desamor y el existencialismo
para concretar una síntesis de poemas cuyo denominador común es el ser
humano y sus problemas e inquietudes cotidianas. El lector podrá
encontrarse con elementos propios de su vida en cada uno de los versos y
hacerlos suyos. David Minayo utiliza en algunos casos referencias
históricas y científicas para diluir el mensaje en imágenes que invocan a
la razón y la intuición; a pesar de ello es un poemario que no necesita
de una profunda reflexión para ser disfrutado, sino todo lo contrario,
estamos ante una poesía sencilla y sin perífrasis innecesarias, como viene siendo hasta el momento la voz poética del autor.
miércoles, 16 de mayo de 2018
viernes, 16 de febrero de 2018
EN LA PARED DEL DORMITORIO
En
la pared del dormitorio
hay
una ingenua ficción
que tú
protagonizas.
Intento
hallarte en lo cotidiano.
No
puedo entender
los
corazones
que alimentan
nostalgias,
los
que se ahogan
sin
bombear la sangre. No seré yo.
Estás
en la punta del dedo
que
manipula
el frío
de las
llaves.
Entre
el impulso y la puerta
de
una casa vacía.
DAVID MINAYO, La lluvia es un lugar donde esconderse
(Ediciones Vitruvio, 2018)
martes, 13 de febrero de 2018
PRESENTACIÓN DE "LA LLUVIA ES UN LUGAR DONDE ESCONDERSE"
El pasado viernes, 9 de febrero, fue una tarde muy emotiva en la que estuve expléndidamente arropado, no solo
por el público, sino también por mis amigos Pablo Méndez y Rafael Soler,
que compartieron mesa conmigo para presentar La lluvia es un lugar donde esconderse, mi nuevo poemario.
Comparto con vosotros el vídeo del acto, que tuvo lugar en la biblioteca Eugenio Trías de El Retiro, en pleno corazón de Madrid.
Se divide en dos partes:
Se divide en dos partes:
miércoles, 22 de noviembre de 2017
LOS HIJOS INFINITOS, de Andrés Eloy Blanco
LOS HIJOS INFINITOS
Cuando se tiene un hijo,
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.
se tiene al hijo de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra.
Cuando se tiene un hijo, se tienen
tantos niños
que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita, no sabemos
si lo nuestro es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.
que la calle se llena
y la plaza y el puente
y el mercado y la iglesia
y es nuestro cualquier niño cuando cruza la calle
y el coche lo atropella
y cuando se asoma al balcón
y cuando se arrima a la alberca;
y cuando un niño grita, no sabemos
si lo nuestro es el grito o es el niño,
y si le sangran y se queja,
por el momento no sabríamos
si el ¡ay! es suyo o si la sangre es nuestra.
Cuando se tiene un hijo, es nuestro
el niño
que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.
que acompaña a la ciega
y las Meninas y la misma enana
y el Príncipe de Francia y su Princesa
y el que tiene San Antonio en los brazos
y el que tiene la Coromoto en las piernas.
Cuando se tiene un hijo, toda risa nos cala,
todo llanto nos crispa, venga de donde venga.
Cuando se tiene un hijo, se tiene el mundo adentro
y el corazón afuera.
Y cuando se tienen dos hijos
se tienen todos los hijos de la tierra,
los millones de hijos con que las tierras lloran,
con que las madres ríen, con que los mundos sueñan,
los que Paul Fort quería con las manos unidas
para que el mundo fuera la canción de una rueda,
los que el Hombre de Estado, que tiene un lindo niño,
quiere con Dios adentro y las tripas afuera,
los que escaparon de Herodes para caer en Hiroshima
entreabiertos los ojos, como los niños de la guerra,
porque basta para que salga toda la luz de un niño
una rendija china o una mirada japonesa.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
el modo de alumbrar de las estrellas.
se tiene todo el miedo del planeta,
todo el miedo a los hombres luminosos
que quieren asesinar la luz y arriar las velas
y ensangrentar las pelotas de goma
y zambullir en llanto ferrocarriles de cuerda.
Cuando se tienen dos hijos
se tiene la alegría y el ¡ay! del mundo en dos cabezas,
toda la angustia y toda la esperanza,
la luz y el llanto, a ver cuál es el que nos llega,
si el modo de llorar del universo
el modo de alumbrar de las estrellas.
ANDRÉS ELOY BLANCO
Poeta venezolano nacido en 1896. Es parte de la Generación del 18.
Obras
- El huerto de la epopeya (1918)
- Tierras que me oyeron (1921)
- Los claveles de la puerta (1922)
- El amor no fue a los toros (1924)
- El Cristo de las violetas (1925, teatro)
- Poda (1934)
- La aeroplana clueca (1935)
- El pie de la Virgen (1937, teatro)
- Barco de piedra (1937)
- Abigaíl (1937, teatro)
- Malvina recobrada (1937, teatro)
- Baedeker 2000 (1938)
- Liberación y Siembra (1938)
- Navegación de altura (1942, compilación de artículos políticos)
- Vargas, albacea de la angustia (1947, biografía)
- Los muertos las prefieren negras (1950, teatro)
- A un año de tu luz (1951)
- La Hilandera (1954)
- El poeta y el pueblo (1954)
- Giraluna (1955)
- La Juanbimbada (1959, póstumo)
- Orinoco
sábado, 18 de noviembre de 2017
APROVECHA
APROVECHA
has
aprendido
que
solo dos días
tendrán
menos
de
veinticuatro horas
y
te queda uno
DAVID MINAYO, Soportar la noche (Ediciones Vitruvio, 2015)
lunes, 13 de noviembre de 2017
TIENE QUE HABER LA NOCHE
Queda muy poco tiempo para que vea la luz mi próximo libro, por lo que quiero compartir con vosotros uno de los poemas que podréis encontrar entre sus páginas:
Pero yo he de buscar por los rincones.
Federico García Lorca
Cuando la tarde es tarde y se
contempla sola.
Y las farolas vuelven de su
cobrizo ensayo.
Y las aceras visten
zapatos
serenos.
Nada sucede.
Pero yo he de buscar por los
rincones.
Cuando el agosto es suave
balanceo de alisos.
Y los pinares hablan su verde
campo.
Y las madres besan
mejillas
imberbes.
Nada sucede.
Siempre hay un sol que no
desguaza sombras.
Tiene que haber la noche en
una tarde cualquiera.
Cuando la tarde es tarde y se
contempla sola.
Y la cañada está
dormida en su barro.
Y en la ventana alfombra.
Y en el portal silencio. Nada
sucede.
Cuando hay las cuatro entre
la siesta y cielo.
Y se amontona el aire
en
las aspas
del
sueño.
Y las abejas nata.
Y las botellas corcho.
Y en el deseo calma.
Cuando hay agosto
sobre todas las cosas
y el cielo seca
la oscuridad
de los tejados.
Nada sucede.
Pero yo he de buscar por los
rincones.
Tiene que haber un sol que no
desguace sombras.
Tiene que haber la noche
en una tarde
cualquiera.
DAVID MINAYO, La lluvia es un lugar donde esconderse (Ediciones Vitruvio, 2017)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








