sábado, 2 de agosto de 2014

LO MISMO Y LO CONTRARIO, de Benjamín Prado






LO MISMO Y LO CONTRARÍO

Lo contrario de un hombre limpio es el agua sucia.
Lo contrario del mar es una mujer ciega.
El que derriba un puente construye un precipicio.
Las cicatrices son golpes que no se olvidan.

Hay verdades sin límite
y hay cosas que se acaban:
los ríos son Machado;
yo te amé a tumba abierta,
los alacranes brillan a la luz de la luna
y después son, de nuevo, venenosos y oscuros.

Es así, tan sencillo.

Luchar por las cenizas es renunciar al fuego.
Una palabra dicha es un pájaro que vuela.
Tu muerte está debajo de mi piel
lo mismo que un insecto es un vaso volcado.

¿Qué más puedo decirte?
Que yo te ame de norte a sur,
sin fondo,
con uñas y con dientes,
sin secretos,
sin trampas.
Que no he querido oír una vez más tu voz,
ni mirar nuestras fotos,
ni verte acariciando con tus dedos azules
a los perros que comen las sobras de tu vida.

Yo sólo quiero oscuridad y humo.
Yo he venido a decir que te he olvidado,
que volveré a olvidarte cada día,
cada uno de los días de mi vida.

BENJAMÍN PRADO 

(Madrid, 13 de julio de 1961) es un novelista, ensayista y poeta español. Ha recibido diversos premios, entre los que se encuentran el Hiperión, el Premio Internacional de Poesía Ciudad de Melilla, el Premio Andalucía de Novela y el Generación del 27. Su obra ha sido traducida en numerosos países, entre ellos Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia, Dinamarca, Bélgica, Grecia, Estonia, Letonia o Hungría, y publicados también en Argentina, Cuba, Colombia, Chile, México, Perú y El Salvador.



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