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martes, 12 de febrero de 2019
POEMA DE LA DESPEDIDA, de José Ángel Buesa, junto a Herbert Molano
El pasado octubre tuve la suerte de compartir poesía y música con un gran amigo, Herbert Molano. El encuentro dejó momentos muy interesantes que se quedarán para siempre en el recuerdo, como la interpretación del Poema de la despedida del gran José Ángel Buesa:
jueves, 22 de noviembre de 2018
OBJETIVO BIZKAIA, 14 de noviembre de 2018
El pasado lunes, 14 de noviembre, acudí junto a Marta Uriona y Julián Borao a Tele7, en Barakaldo. Nos entrevistaba Susana Porras con motivo de la celebración de Noches Poéticas, una cita mensual con el arte y la poesía a la que Marta y yo habíamos sido invitados y que esta vez tenía lugar en Satélite T, en el corazón de Bilbao.
Allí tuve la oportunidad de hablar de mis tres poemarios publicados hasta la fecha y de un nuevo proyecto, así como de declamar el poema "Para Marcos Ebriel", incluído en Soportar la noche.
Os dejo el vídeo íntegro de la entrevista.
BLOG OFICIAL DE NOCHES POÉTICAS:
http://nochespoeticas.blogspot.com/
Allí tuve la oportunidad de hablar de mis tres poemarios publicados hasta la fecha y de un nuevo proyecto, así como de declamar el poema "Para Marcos Ebriel", incluído en Soportar la noche.
Os dejo el vídeo íntegro de la entrevista.
BLOG OFICIAL DE NOCHES POÉTICAS:
http://nochespoeticas.blogspot.com/
Cartel anunciando el evento. Fernando López Guisado
finalmente no pudo acudir a la cita.
martes, 13 de febrero de 2018
PRESENTACIÓN DE "LA LLUVIA ES UN LUGAR DONDE ESCONDERSE"
El pasado viernes, 9 de febrero, fue una tarde muy emotiva en la que estuve expléndidamente arropado, no solo
por el público, sino también por mis amigos Pablo Méndez y Rafael Soler,
que compartieron mesa conmigo para presentar La lluvia es un lugar donde esconderse, mi nuevo poemario.
Comparto con vosotros el vídeo del acto, que tuvo lugar en la biblioteca Eugenio Trías de El Retiro, en pleno corazón de Madrid.
Se divide en dos partes:
Se divide en dos partes:
jueves, 11 de mayo de 2017
DOS POEMAS DE MI PRÓXIMO LIBRO: Sobre tu perfil de Facebook y Tiene que haber la noche
Con motivo de la próxima salida a la venta de mi tercer poemario —que verá la luz en septiembre u octubre— he querido grabar un vídeo con dos de sus habitantes: Sobre tu perfil de Facebook y Tiene que haber la noche. Espero que os guste y, como digo en la grabación, encontraros entre las páginas de este nuevo libro:
miércoles, 23 de noviembre de 2016
VIDEOANTOLOGÍA POÉTICA
Hace unos meses le pedí a varios amigos, todos relacionados con el mundo de la poesía, que me enviasen una grabación leyendo el poema que más les gustase de cualquiera de mis dos primeros libros: El amor en tiempos de los desguaces de coches y Soportar la noche, publicados ambos por Ediciones Vitruvio. El resultado de aquella idea es esta pequeña videoantología compuesta por diecisiete poemas en diecisiete voces y diecisiete momentos distintos, algunos meditados y otros de la más improvisada de las formas, pero todos con las ganas y el corazón necesarios.
No puedo más que agradecer el esfuerzo de todos ellos para encontrar el tiempo y acompañarme en esta "videoaventura" que comparto ahora con vosotros. En el vídeo os encontraréis con Enrique Gracia Trinidad, El Cable Azul, Luis Llorente, Julián Borao, Pedro Letai, Elena Muñoz, Rosa María Estremera, Juan Sobrino, Amaia Barrena, Miguel Álvaro de Andrés, Karim Chergui, Emilio Muñiz, Emilio González Martínez, Felipe Sérvulo, José Luis Morante, Abel Santos y Rafael Soler.
No puedo más que agradecer el esfuerzo de todos ellos para encontrar el tiempo y acompañarme en esta "videoaventura" que comparto ahora con vosotros. En el vídeo os encontraréis con Enrique Gracia Trinidad, El Cable Azul, Luis Llorente, Julián Borao, Pedro Letai, Elena Muñoz, Rosa María Estremera, Juan Sobrino, Amaia Barrena, Miguel Álvaro de Andrés, Karim Chergui, Emilio Muñiz, Emilio González Martínez, Felipe Sérvulo, José Luis Morante, Abel Santos y Rafael Soler.
viernes, 13 de noviembre de 2015
PRESENTACIÓN OFICIAL DE SOPORTAR LA NOCHE
Ayer llegó a mis manos el montaje de la presentación de Soportar la
noche (Ediciones Vitruvio), que tuvo lugar el pasado 29 de octubre. Un trabajo de José Pose
cuyo excelente resultado comparto con vosotros (sé que le ha echado
muchas horas, por ello le mando un abrazo inmenso desde aquí). También,
como no, le agradezco a mi querido Alberto Alises
su labor como cámara, tanto él como José estuvieron grabándolo todo codo con codo:
fue una suerte contar con estos dos grandes amigos para inmortalizar el
momento; y con todos vosotros: los que vinísteis y los que, a pesar de
la distancia, supísteis cómo acompañarme; los que hacéis de la poesía un
camino apacible, hospitalario, y digno de transitar.
En la mesa estábamos José Elgarresta, Pablo Méndez y yo.
Soportar la noche ya está en marcha.
En la mesa estábamos José Elgarresta, Pablo Méndez y yo.
DE IZQUIERDA A DERECHA: JOSÉ ELGARRESTA, DAVID MINAYO Y PABLO MÉNDEZ. FOTOGRAFÍA DE JOSÉ POSE. 29 DE OCTUBRE DE 2015.
SOPORTAR LA NOCHE
TEXTO DE LA PRESENTACIÓN DE JOSÉ ELGARRESTA
Gran título para un gran libro, este “Soportar la noche” que
es el equivalente poético del acto de soportar la duda existencial por el
hombre durante toda su vida. Una vida entendida como una representación en que
cada uno intenta reconocerse en el personaje que le ha tocado representar, sin
conseguirlo nunca. Una vida entendida también como un intento de humanizar el
cosmos para hacerlo comprensible, de tal forma que pudiéramos sentirnos uno en
él y comprendernos “con solo mirarnos”.
Sin embargo, es obvio que para David éstas son metas
imposibles y nada más ilustrativo a este respecto que la afirmación contenida
en el poema sintomáticamente titulado “Siglo XXl”: ante los avances científicos
Dios se pregunta maravillado “si acaso existe”. ¿Cabe mayor ironía que ésta,
dirigida simultáneamente a ambos, Dios y ciencia, y dejando entre ellos,
desvalido, al hombre?
Pero este planteamiento se extiende al territorio del amor,
concebido como una posibilidad de salvación que, no obstante, suele terminar en
un desastre, en el cual el único gesto que permanece en la retina de los
amantes es el olvido.
El hombre entonces es un ser que por puro instinto de
supervivencia vaga desorientado, sin saber hacia dónde. Es consciente de que se
miente a sí mismo, pero ¿qué importa si, como dice en otro poema, “es
indispensable que rompas tu corazón cada cierto tiempo, que nunca te permitas
ser feliz”?
Está claro que la vida humana se transforma en una obra de
teatro, en el transcurso de la cual tienen lugar escenas claramente
surrealistas, como la descrita en la página 67, en la cual un empleado de
correos no quería entregar al poeta un libro enviado por el autor de estas
líneas, dando lugar a un episodio de anomia que refleja la soledad del hombre a lo largo de su existencia. No importa quien
tenemos delante, sino las normas o las órdenes “de arriba”. Vivimos en un mundo
que nos es ajeno.
En esta tesitura, intentamos agarrarnos a los recuerdos, que
ya son pasado y como tal David los califica de basura, dada su incapacidad para
aportarnos alguna mejora en el presente. El yo que fuimos ya no nos puede
satisfacer. La búsqueda continúa.
¡Búsqueda! Esta es la palabra clave de este libro. Una
búsqueda entre tinieblas. ¡La vida es sueño! dijo Calderón y David matiza este
pensamiento:
“Si acaso creíste que había esperanza…
o simplemente cerraste los ojos
y aún te preguntas
cuándo podrás despertar”.
La respuesta es nunca y por ello la comunicación con los
otros queda reducida a un reflejo: una extraña costumbre de hablar sin esperar
no ya una respuesta, sino ni siquiera que el interlocutor escuche.
Y así llegamos al último poema, que resume magistralmente
este libro, tan entrañable como desesperado: el intento del náufrago de
encontrar otra mano cuando, asido a un tablón en mitad del océano, está a punto
de ahogarse:
“Soy el testamento de quien fundó esta página…
No me olvides”.
No lo olvides, lector, no lo olvides nunca.
JOSÉ ELGARRESTA, 29 de octubre de 2015.
Soportar la noche ya está en marcha.
viernes, 24 de abril de 2015
PREPARATIVOS DE VIAJE Y LA NOCHE DE LOS LIBROS
PREPARATIVOS DE VIAJE
Ayer se celebraba el Día del libro y Madrid se vestía de biblioteca gigante. En el Ateneo de Madrid se presentaba el número 500 de la Colección Baños del Carmen (colección donde Ediciones Vitruvio reúne obras clásicas de la poesía con poemarios de nuevas voces, versos consolidados y versos por descubrir).
La ocasión merecía la pena: se presentaba Preparativos de viaje, la poesía completa de Dámaso Alonso. La voz del poeta tuvo su reflejo en Justo Jorge Padrón, Ramón Hernández, Alberto Infante, Eduardo Merino, José Elgarresta, Javier Lostalé, Antonio Daganzo, José Cereijo, Fernando López Guisado, Alfonso Berrocal, José Luis Fernández Hernán, Manuel de la Fuente Vidal, Francisco Castañón, Ana Ares, Paco Moral, Aurora Auñón, Álvaro Petit, José Félix Olalla, Hilario Martínez Nebreda, Carlos Guerrero, Modesto González Lucas, Miguel Losada, María Antonia Ortega, Juana Vázquez, Pablo Méndez, Raquel Lanseros y Felisa Torrego, que declamaron sus versos durante el tiempo de la velada.
Allí estuve yo, mudo asistente, emocionado ante la fuerza de un principio que no pudo haberse elegido mejor: Insomnio, la ciudad de más de un millón de cadáveres, en la voz del poeta Justo Jorge Padrón, poniendonos a todos los pelos de punta como hacía Brian May al comienzo de cada concierto de Queen: vibraban las cuerdas de la Red Special —tal vez con los primeros acordes de Tie your mother down— y sabías que a partir de ese momento debías poner en off el mundo que te rodea.
De izquierda a derecha: José Elgarresta, David Minayo y Christelle Sanchez.
INSOMNIO
Madrid
es una ciudad de más de un millón de cadáveres (según las últimas
estadísticas).
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?
A veces en la noche yo me revuelvo y me incorporo en este nicho en el que hace 45 años que me pudro,
y paso largas horas oyendo gemir al huracán, o ladrar los perros, o fluir blandamente la luz de la luna.
Y paso largas horas gimiendo como el huracán, ladrando como un perro enfurecido, fluyendo como la leche de la ubre caliente de una gran vaca amarilla.
Y paso largas horas preguntándole a Dios, preguntándole por qué se pudre lentamente mi alma,
por qué se pudren más de un millón de cadáveres en esta ciudad de Madrid,
por qué mil millones de cadáveres se pudren lentamente en el mundo.
Dime, ¿qué huerto quieres abonar con nuestra podredumbre?
¿Temes que se te sequen los grandes rosales del día, las tristes azucenas letales de tus noches?
DÁMASO ALONSO
David Minayo y Fernando López Guisado en en Ateneo de Madrid
LA NOCHE DE LOS LIBROS
Es escasa la distancia que separa la calle Prado del Paseo de recoletos, por lo que el trayecto desde el Ateneo de Madrid hasta el Café Gijón lo hicimos a pie.
De izquierda a derecha: José Luis Fernández Hernán, José Elgarresta y David Minayo
(detrás se puede ver el Palacio de Comunicaciones, Madrid).
(detrás se puede ver el Palacio de Comunicaciones, Madrid).
Cuentan en Wikipedia —ese lugar de referencia donde uno lo encuentra casi todo— que el Café Gijón fue fundado en 1888 —ocho años después que el turrón más caro del mundo— y que, tras la Guerra Civil, alcanzó fama entre los escritores de la época que acudían con asiduidad a las tertulias literarias y reuniones que allí se producían. Entre las mentes ilustres que por sus paredes desfilaron se encuentran gran parte de la Generacíon del 27 y del Garcilasismo. Uno entra por la puerta y ansía la posibilidad de viajar en el tiempo, de elegir el instante para sentarse frente a Ramón María del Valle-Inclán, Antonio Buero Vallejo, Camilo José Cela, Antonio Gala, Fernando Fernán Gómez, Santiago Ramón y Cajal, o un largo etcétera. Con esta historia en su currículum, es normal sentirse un tío con suerte cuando tienes la oportunidad de recitar tus propios versos en el Café Gijón.
Anoche, la Noche de los libros de Madrid, y después de la presentación de Preparativos de viaje, compartí versos con Raquel de Marichalar, Mercedes Carrillo, Antonio Daganzo, Pablo Méndez, Eduardo Merino, José Luis Fernández Hernán y Rafael Talavera.
Raquel de Marichalar declamando uno de sus poemas (Café Gijón, Madrid)
El acto se dividió por bloques: cada uno leímos dos poemas propios y un tercer poema de un autor preferido; yo elegí para la ocasión La inasibilidad del mar, de Karim Chergui, un texto que me resulta imposible leer sin emocionarme, donde cada imagen guarda un profundo sentido. Entre los asistentes pude encontrar a buenos amigos: Patricia Pérez, Francisco Caro o José Luis Álvarez Gallego.
Los siguientes vídeos —grabados por Christelle Sanchez— muestran mis intervenciones (De cuando buscabas respuestas en Google, La inasibilidad del mar (Karim Chergui) y Se deja de morir) y la última lectura de Antonio Daganzo, declamando su poema Escúchame:
lunes, 20 de abril de 2015
DE CUANDO BUSCABAS RESPUESTAS EN GOOGLE
Vale,
lo entiendo, los manuales dicen que debemos dejarlo,
que
somos un discurso imposible, que no hay manera
de
computarnos en uno.
Pero
fíjate bien, ninguno contempla
tu
nombre
o
el mío,
ni
siquiera imaginan la forma
en
que te cojo del brazo
y
empujas de mí
cada
vez que nos perdemos
y
tu Madrid del alma y mi Madrid contigo
se
nos adhiere a las zapatillas
junto
a los restos del día. No contemplan
que
por larga y cruel que la disputa haya sido
no
existe
ninguna
noche en que durmiendo juntos
mis
brazos
evitaran
rodearte.
Vale,
lo entiendo, es el mundo contra nosotros.
Puedes
leer tus entendidos manuales,
recurrir
a Internet y navegar entre casos,
preguntarle
a amigos, familia o conocidos
y
desplegar tu ejército
de
razones
contra
mí,
pero
nunca podrás encontrarnos
en
esa historia,
nunca
nos hallarás en las frases escritas,
junto
a las normas marcadas,
o
ante las pautas
y
los consensos,
porque
somos contrarios e igual a nada,
porque
no hay destino marcado en nosotros,
ni
razones costumbres contratos ensayos
convenios
barrotes fronteras o leyes, no,
porque
aquí seguimos, a pesar de todo,
y
no hay camino ni espacio pendiente
que
quiera
recorrer
sin
tu guía.
No
hay noche
en
la que no necesite abrazarte.
No
hay deuda
que
me transporte a ti.
Vale,
lo entiendo, es el mundo contra nosotros.
Pero
es un error
hacerles
caso.
DAVID MINAYO,
Soportar la noche, Ediciones Vitruvio, 2015
miércoles, 3 de diciembre de 2014
LECTURA JUNTO A ABEL SANTOS EN EL ATENEU BARCELONÈS
Las nubes no dejaron ver el sol durante los cuatro días que pasé en Barcelona, sin embargo, por mucho que las calles se vistieran de gris, no perdieron ni un ápice de su belleza y encanto. Adoro recorrer a pie el paisaje de taxis negros y amarillos, de gigantestos comercios y clásicas fachadas, desde Gaudí al mar, pasando por emblemáticos edificios, como el Palacio Savasonna, muy cerquita de Las Ramblas: la sede del Ateneu Barcelonès.
Allí tenía una cita, el pasado 28 de noviembre, con el Colectivo de Escritores El Laberinto de Ariadna, junto a mi amigo, el también escritor y poeta Abel Santos, para leer poesía y mantener una agradable tertulia.
Qué puedo decir: estoy muy agradecido a Felipe Sérvulo, por su presentación y compañía, al Colectivo de Escritores El laberinto de Ariadna, por su invitación, y a Abel Santos por su propuesta y, cómo no, por pensar en mí.
Como parte de un recuerdo imborrable, os dejo aquí algunas de las fotografías de mis cuatro días en la Ciudad Condal y el vídeo íntegro del evento.
Allí tenía una cita, el pasado 28 de noviembre, con el Colectivo de Escritores El Laberinto de Ariadna, junto a mi amigo, el también escritor y poeta Abel Santos, para leer poesía y mantener una agradable tertulia.
Qué puedo decir: estoy muy agradecido a Felipe Sérvulo, por su presentación y compañía, al Colectivo de Escritores El laberinto de Ariadna, por su invitación, y a Abel Santos por su propuesta y, cómo no, por pensar en mí.
Como parte de un recuerdo imborrable, os dejo aquí algunas de las fotografías de mis cuatro días en la Ciudad Condal y el vídeo íntegro del evento.
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