viernes, 6 de junio de 2014

DOS POEMAS DE LUIS LLORENTE







LAS CALLES REVELADAS


Estoy tan triste porque soy un hombre
                                              Pedro Salinas


Las calles han venido a recordarte
quién eres. Entregado y absoluto,
en un viaje cuyo fin es otra vida,
repites la fábula de los lugares
y sabes qué te espera bajo el frío.
Como un campo anegado
se pierde el horizonte tras el velo de la lluvia.
Una lenta tempestad, borrosa muerte
que acunó su geografía.
Mira cómo las palomas
también buscan a su dios,
solas y sordas buscan el grano
de la mano generosa del azar.
Pero no es materia el alimento. Lo que buscas
es el ruido, la alegría de la vida,
el espejo insoslayable en que mirarse
y sentir perpetua la belleza,
como instante raptado,
como mecánica soluble,
como lenta aceptación de un mismo vuelo.
A los edificios llega la luz
y comercias con tu voz a la deriva,
las palabras que huyen y profanan
la sabiduría y los azogues donde hallarte.
Cada estación es un bosque distinto.
Cada calle un tiempo conocido.
Todo pasa a la memoria y te sostienes
cargado de razón frente al futuro.
Tus pasos saben
que el alma es un rincón impermeable,
que aquí es posible ver la vida
desde un ángulo preciso,
y alejado de cualquier mezquindad
o turbada perspectiva.

Los vencejos resumen la distancia,
la mañana es una tela alzada
donde latir certero
como el árbol contra la muerte.
Mira en sosiego
cómo la luz acaricia los cuerpos,
azota despacio su sonora existencia,
revela la historia del rostro
que contempla también y que camina.

Estar es un estarse ausente,
una frágil comunión con otra vida,
una semilla proclamada en los desgastes,
un fluir de ardiente luz contra este tiempo.




LOS DÍAS TRANSFORMADOS


las blancas sombras en los claros días,
las blancas sombras de las horas santas.
                                          Antonio Machado



Los días han cambiado. Cantas en la luz
y regresas al poema. El mismo de aquel día,
y vuelves al invierno porque sabes
que este frío te conoce.
Hunde tus pasos en la certeza de lo ido.
Todo se transforma como un rostro
que comprende la ceniza.
La luz no parpadea. Aquí la fugaz contemplación
ha desatado su indolencia.
Eres el fantasma. Miras pasar
los cuerpos y los días,
todo responde a una respuesta inexorable.

Eres el mismo que la noche conoció
en los pozos del desorden.
Con cuánta anunciación el rígido destino.
Con cuánta levedad
esta inmensa suerte de vivir.
(No la evidencia del existir: su belleza,
su don, su entregada luz
como signo a lo naciente).

Las carnales geografías,
los instantes que pasan
a ser hueso en la memoria,
constancia irrevocable de su espectro.
Lo arraigado, lo que se queda.
Lo que firme
sabe y da su suerte,
dosifica su perenne aurora.
Los destellos del alba. La noche que cae
y después vuelve a nacer. Ese ciclo
interminable.

La resistencia a los desgastes,
lo que se niega a ser
destruido y olvidado.
Su venganza natural.

Esta simiente,
esta quietud como un incendio
que abre su boca y dice amor,
que pulsa la vida y crea un pájaro.

Este canto de nosotros, en respuesta a cada voz.

Este balsámico fluir,
esta inmediata y leve sombra
entre las ramas del sol acariciado
como el niño inocente que a su madre espera.


LUIS LLORENTE,

 Luis Llorente (Segovia, 1984) publicó en 2010 su primer libro de poemas titulado 'La rutina de la nieve'. Ha obtenido varios premios y ha sido incluido en antología de la poesía universal contemporánea, de Fernando Sabido Sánchez, y en "Poetas de Castilla y León" (Punto de Partida, de la Universidad Nacional Autónoma de México). 





viernes, 30 de mayo de 2014

DIABLOS AZULES, fragmentos de la jam del 27 de mayo



El pasado martes, 27 de mayo, acudí a una cita ineludible para los aficionados a las jams poéticas, en pleno corazón de Madrid, en el barrio de Malasaña: el Diablos Azules Bar.

Allí conocí un nuevo ambiente donde se mueven artistas sorprendentes como Celia Bsoul o Karim Chergui, cuya poesía se desenvuelve a la perfección en el escenario. La cita estuvo excelentemente presentada y conducida por María Helena del Pino.

Os dejo un vídeo con varias de las actuaciones para que podáis disfrutarlas, el orden de aparición de los artistas es: Daniel Romero Campoy, Celia Bsoul, Karim Chergui y David Minayo.







domingo, 25 de mayo de 2014

ESTOY MEDIO DERRUIDO, EN ESCOMBROS... de Miguel Ángel Álvaro





ESTOY MEDIO DERRUIDO, EN ESCOMBROS...


Estoy medio derruido, en escombros,
cascotes olvidados en mitad
del polvo, sucio, corrupto en toda
mi mirada. Quiero que sepas
que no quiero que me veas
así, en este instante aunque
pretenda pretenderte.

Las llagas, las que tengo y
las que vendrán, me insinúan
que debería aterrizar en tu boca,
hollar el mapa salvaje de tu piel,
deshacer mis temores y compartirlos.
Sin embargo, sin embargo, sin embargo
todos y cada uno de mis
“pero por si acaso” saltan
temerosos de mi ruina, de este
estado lamentable, de esta
sensación de fondo.

Volveré para tomar tu boca
por bandera, por verso, por mi pan
nuestro de cada día, por deseo
de estar contigo, sin más, por
romper la agonía de no estar
y no encontrarte
al otro lado.


MIGUEL ÁNGEL ÁLVARO, 2014
 

Nace en Segovia en 1980 y tras una infancia adicta a la lectura, decide estudiar filología hispánica en la Universidad Autónoma de Madrid. Por aquel entonces ya le había picado la curiosidad del teatro y, dentro de la Asociación Horizonte Cultural, crea, dirige y realiza labores de dramaturgia en el Taller Roja Erín reelaborando mitos celtas y sus representaciones, aunque el ámbito de la poesía ya había tenido sus pinitos tanto en la universidad con el fancine, “Polifemo avuelapluma y sus 98 cadáveres exquisitos” o la programación de “Los espacios de la poesía” de la que fue organizador y codirector, y en un programa de radio, en Radio Segovia (Cadena Ser), en “Domingos de poesía” como colaborador y hoy en día realiza distintos recitales por Segovia capital con el colectivo “Ajo Negro”.

  
Mientras realiza el doctorado en Literaturas Occidentales Comparadas, desarrolla su labor artística en Réplika Teatro, y crea la Asociación Cultural Catarsis Teatro, en la que sigue a fecha de hoy con obras como El Arte de Amar, El Buscón don Pablos retorna a Segovia, Ingrata Sefarad o El zoo de cristal.

Obras propias, tanto en colaboración como individuales son las infantiles La leyenda del Dragón Meón, Leyendas de Segovia o el musical infantil La niña del pelo amarillo, y en adultos las dramatizaciones y reelaboraciones de las escenas que integran Ellas, fuera de control.