Hace unos meses le pedí a varios amigos, todos relacionados con el mundo de la poesía, que me enviasen una grabación leyendo el poema que más les gustase de cualquiera de mis dos primeros libros: El amor en tiempos de los desguaces de coches y Soportar la noche, publicados ambos por Ediciones Vitruvio. El resultado de aquella idea es esta pequeña videoantología compuesta por diecisiete poemas en diecisiete voces y diecisiete momentos distintos, algunos meditados y otros de la más improvisada de las formas, pero todos con las ganas y el corazón necesarios.
No puedo más que agradecer el esfuerzo de todos ellos para encontrar el tiempo y acompañarme en esta "videoaventura" que comparto ahora con vosotros. En el vídeo os encontraréis con Enrique Gracia Trinidad, El Cable Azul, Luis Llorente, Julián Borao, Pedro Letai, Elena Muñoz, Rosa María Estremera, Juan Sobrino, Amaia Barrena, Miguel Álvaro de Andrés, Karim Chergui, Emilio Muñiz, Emilio González Martínez, Felipe Sérvulo, José Luis Morante, Abel Santos y Rafael Soler.
El pasado miércoles, 25 de noviembre, fui entrevistado por Pedro Letai para el programas POETAS EN EL AIRE, que dirige Sebastián Galán y emite Radiovallekas en el 107,5 de FM.
Fue una cita muy agradable, en la que hablamos de mis libros El amor en tiempos de los desguaces de coches y Soportar la noche, de algún proyecto futuro y del grandísimo José Ángel Buesa, entre otras cosas...
Os dejo el enlace directo a la entrevista que aparece en IVOOX, plataforma en la que se almacenan todo tipo de Podcasts:
Ayer llegó a mis manos el montaje de la presentación de Soportar la
noche (Ediciones Vitruvio), que tuvo lugar el pasado 29 de octubre. Un trabajo de José Pose
cuyo excelente resultado comparto con vosotros (sé que le ha echado
muchas horas, por ello le mando un abrazo inmenso desde aquí). También,
como no, le agradezco a mi querido Alberto Alises
su labor como cámara, tanto él como José estuvieron grabándolo todo codo con codo:
fue una suerte contar con estos dos grandes amigos para inmortalizar el
momento; y con todos vosotros: los que vinísteis y los que, a pesar de
la distancia, supísteis cómo acompañarme; los que hacéis de la poesía un
camino apacible, hospitalario, y digno de transitar.
En la mesa estábamos José Elgarresta, Pablo Méndez y yo.
DE IZQUIERDA A DERECHA: JOSÉ ELGARRESTA, DAVID MINAYO Y PABLO MÉNDEZ. FOTOGRAFÍA DE JOSÉ POSE. 29 DE OCTUBRE DE 2015.
SOPORTAR LA NOCHE
TEXTO DE LA PRESENTACIÓN DE JOSÉ ELGARRESTA
Gran título para un gran libro, este “Soportar la noche” que
es el equivalente poético del acto de soportar la duda existencial por el
hombre durante toda su vida. Una vida entendida como una representación en que
cada uno intenta reconocerse en el personaje que le ha tocado representar, sin
conseguirlo nunca. Una vida entendida también como un intento de humanizar el
cosmos para hacerlo comprensible, de tal forma que pudiéramos sentirnos uno en
él y comprendernos “con solo mirarnos”.
Sin embargo, es obvio que para David éstas son metas
imposibles y nada más ilustrativo a este respecto que la afirmación contenida
en el poema sintomáticamente titulado “Siglo XXl”: ante los avances científicos
Dios se pregunta maravillado “si acaso existe”. ¿Cabe mayor ironía que ésta,
dirigida simultáneamente a ambos, Dios y ciencia, y dejando entre ellos,
desvalido, al hombre?
Pero este planteamiento se extiende al territorio del amor,
concebido como una posibilidad de salvación que, no obstante, suele terminar en
un desastre, en el cual el único gesto que permanece en la retina de los
amantes es el olvido.
El hombre entonces es un ser que por puro instinto de
supervivencia vaga desorientado, sin saber hacia dónde. Es consciente de que se
miente a sí mismo, pero ¿qué importa si, como dice en otro poema, “es
indispensable que rompas tu corazón cada cierto tiempo, que nunca te permitas
ser feliz”?
Está claro que la vida humana se transforma en una obra de
teatro, en el transcurso de la cual tienen lugar escenas claramente
surrealistas, como la descrita en la página 67, en la cual un empleado de
correos no quería entregar al poeta un libro enviado por el autor de estas
líneas, dando lugar a un episodio de anomia que refleja la soledad del hombre a lo largo de su existencia. No importa quien
tenemos delante, sino las normas o las órdenes “de arriba”. Vivimos en un mundo
que nos es ajeno.
En esta tesitura, intentamos agarrarnos a los recuerdos, que
ya son pasado y como tal David los califica de basura, dada su incapacidad para
aportarnos alguna mejora en el presente. El yo que fuimos ya no nos puede
satisfacer. La búsqueda continúa.
¡Búsqueda! Esta es la palabra clave de este libro. Una
búsqueda entre tinieblas. ¡La vida es sueño! dijo Calderón y David matiza este
pensamiento:
“Si acaso creíste que había esperanza…
o simplemente cerraste los ojos
y aún te preguntas
cuándo podrás despertar”.
La respuesta es nunca y por ello la comunicación con los
otros queda reducida a un reflejo: una extraña costumbre de hablar sin esperar
no ya una respuesta, sino ni siquiera que el interlocutor escuche.
Y así llegamos al último poema, que resume magistralmente
este libro, tan entrañable como desesperado: el intento del náufrago de
encontrar otra mano cuando, asido a un tablón en mitad del océano, está a punto
de ahogarse:
David Minayo (Madrid, 1981) es escritor, poeta y creador de contenido divulgativo. Su trayectoria combina el ámbito institucional —como militar profesional en el Ejército del Aire y posteriormente guardia civil— con una sólida y creciente obra literaria que explora los límites entre la historia, la ciencia, la filosofía y la condición humana.
Su primer reconocimiento llegó en 2005 con el premio Virgen de Loreto, otorgado por el Ejército del Aire en las modalidades de poesía y narrativa, marcando el inicio de una voz literaria que, desde entonces, ha evolucionado hacia una identidad propia, marcada por la introspección, el pensamiento crítico y una constante búsqueda de sentido.
En poesía, ha publicado varios títulos dentro del catálogo de Ediciones Vitruvio, entre ellos El amor en tiempos de los desguaces de coches, Soportar la noche —recomendado por la Asociación de Editores de Poesía—, La lluvia es un lugar donde esconderse, El Berlín imposible de Hitler y La ilusión del indulto, volumen que reúne su obra poética junto a textos inéditos. Su trabajo ha sido incluido en revistas como Cuadernos Hispanoamericanos y en antologías como La Casa de los Corazones Rotos.
En narrativa, es autor de la novela El Escalón Hillary – Cuando Hitler me amenazó con un abrecartas, una obra que combina rigor histórico y especulación científica, y que fue destacada por medios especializados por su originalidad y capacidad de hibridar géneros.
A esta se suma su segunda novela, El instante previo, una obra de ciencia ficción filosófica que reinterpreta el relato del Génesis desde una perspectiva científica, biológica y existencial, planteando el Edén como un experimento y la conciencia humana como el verdadero “pecado original”. La novela fusiona mito, neurociencia y metafísica, proponiendo una reflexión sobre el origen de la conciencia, el papel del creador y los límites éticos de la creación . Con un lenguaje poético y una estructura simbólica, la obra se sitúa en la línea de la ciencia ficción especulativa que no solo narra, sino que cuestiona.
En el ámbito radiofónico y digital, dirigió el programa Soles Lejanos en Radio Vallekas y actualmente es el creador y conductor del podcast Soles Lejanos 2.0, donde desarrolla un estilo propio de divulgación narrativa que combina historia, ciencia, psicología y filosofía con un enfoque crítico e introspectivo. El programa ha consolidado una audiencia fiel y se caracteriza por su capacidad para generar experiencias emocionales y reflexivas en el oyente.
Fruto de este proyecto, ha publicado también el libro Misterios y curiosidades que te harán alucinar, donde amplía y desarrolla algunos de los contenidos más destacados del podcast.
Paralelamente, Minayo desarrolla una vertiente musical vinculada a sus obras, componiendo piezas originales que funcionan como banda sonora de sus narraciones, reforzando su dimensión emocional y narrativa.
La obra de David Minayo se sitúa en la intersección entre literatura, divulgación y filosofía, con un eje central claro: explorar los mecanismos de la mente humana, sus sesgos, sus miedos y su necesidad constante de encontrar sentido en un universo que, quizá, no lo tiene.